
Esta semana pasada la cúpula que adorna la sala XX del Palacio de Naciones de la ONU en Ginebra ha sido noticia. Y vaya noticia... La renovación de esta sala ha costado la friolera de cerca de 20 millones de euros, que si por si queda alguna duda de la magnitud de la tragedia, en pesetas de las antiguas hacen unos 3300 millones. Ahí es nada !
Los detalles asociados a la renovación de esta sala vienen acompañados de una serie de disparates que no hay por donde cogerlos. ¿ Qué señor/es puede/n tener la cara tan dura para aprobar dicho presupuesto ? Desde luego alguien a quien le importa bien poco el resto de los mortales que no compartan su exquisito círculo de pseudo-intelectuales. ¿ Crisis ? ¿ Quién ha dicho que hay crisis ? El señor Barceló, después de sus innumerables fracasos, se debe de haber jactado al poder vivir una segunda infancia jugando al paintball con mangueras en vez de pistolas de pintura, bajo el pretexto de reproducir un mar con distintos reflejos dependiendo del ángulo con el que se mire. Imagino que aquellos que sepan algo de física y óptica se habran echado una carcajada ante tan burda explicación. Seguro que los ganadores del último Nóbel de medicina (que contribuyen a salvar vidas) o el último Nóbel de física y química (que contribuyen al avance tecnológico) cobraran en varios años lo que este señor ha cobrado por dejarnos su incalculable legado artístico. Gracias Barceló.
Pero los despropósitos alrededor de esta obra sublime no se quedan ahí. De la partida destinada a esta "fenomenal obra" de arte comtemporáneo 500.000€ ( es decir, unos 90 millones de pesetas) vienen de los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD). ¿ Fondos de Ayuda a quién ? Ya lo he entendido. Los señores mandatarios que se reúnan en la futura sala de la Alianza de Civilizaciones se sentirán mucho más inspirados y con ganas de contribuir al Desarrollo de los países menos evolucionados al mirar al techo, es decir, es una inversión de futuro que se amortizará en tan sólo un par de reuniones... Y aún más bochornoso si cabe, el 40% de esta obra viene de fondos públicos de los contribuyentes españoles... Mejor que esto no lo sepan muchos, porque en famosos tiempos de crisis más de uno se va a cabrear (y con razón).
La cantidad de atropellos que giran alrededor de esta obra no caben en la cabeza de una persona normal, ni siquiera en la de los políticos que allí se reúnan. Más de uno mientras se tome un canapé se preguntará por el fenómeno que ha sido capaz de justificar "esto". Mientrastanto nuestro querido Rey no tiene más remedio que poner buena cara y decir que bonito esta todo esto el día de su inauguración.
Bonito y elegante será todo lo que se quiera pero, ¿ de verdad se necesita invertir esta barbaridad de dinero para renovar una sala de reuniones ? ¿ No existen modos más austeros de decorarla con clase y lujo sin tener que malgastar el presupuesto de todos ? No quiero ni imaginar lo que upondría dedicar esta partida de dinero por ejemplo a investigación, a reformas institucionales, a educación, a conservación de la biodiversidad, entre otros... Lo más gracioso (si es que tiene gracia) es que nuestras instituciones europeas, aquellas que luchan y abogan por los derechos de todos y luchan contra la pobreza, contra la desigualdad, contra el analfabetismo, etc. ,(principalmente en Bruselas), están rodeadas de lujos, despilfarros, sueldos astronómicos, que si algunos supieran provocarian una revuelta social...
Pues bien, la cúpula de del despilfarro ya está bautizada popularmente como la cúpula de los pobres.